¿Cómo se salvan las pensiones?
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pensiones octubre 17

12 Nov ¿Cómo se salvan las pensiones?

12/11/2017

La situación de la Seguridad Social es, sin duda, uno de los mayores problemas que debe afrontar España. El sistema sufre un déficit casi crónico, que el Gobierno prevé paliar en los próximos años pero no eliminar de manera total. Además, los próximos jubilados se enfrentan a una sensible pérdida de poder adquisitiv. Según los cálculos del Fondo Monetario Internacional (FMI), los trabajadores que se retiren en el presente 2017 tendrán un 30% menos de capacidad de compra, ya que las pensiones sólo podrán subir un 0,25% hasta, al menos, 2050.

En este complejo contexto, el Pacto de Toledo está obligado a tomar medidas y, de hecho, la previsión era que esta comisión plantease alguna actuación antes de fin de año. Sin embargo, los propios partidos políticos reconocen que las negociaciones van muy despacio, que tienen importantes dificultades para llegar a acuerdos y que, por lo tanto, resulta complicado que se produzca algún tipo de propuesta en el corto plazo. Pero cuando al fin lo hagan, tendrán que haber contemplado opciones tan dispares como reducir las cargas que tiene el sistema, crear impuestos nuevos para evitar la pérdida de poder adquisitivo o, incluso, favorecer la contratación de planes de pensiones privados.

Viudedad y orfandad, a los Presupuestos

Una medida que acabaría con buena parte de los problemas del sistema es que las pensiones de viudedad y orfandad no se financien con las cotizaciones sociales. Carolina España, portavoz del Partido Popular en la Comisión de Seguimiento y Evaluación de los Acuerdos del Pacto de Toledo, se ha referido en más de una ocasión a este posible cambio, basándose en el hecho de que los receptores de estas prestaciones no han contribuido directamente al sistema y que, por lo tanto, es razonable que queden fuera de la Seguridad Social. Desde el Gobierno también se ha deslizado en más de una ocasión que esto es una posibilidad real, y el Ministerio de Empleo que dirige Fátima Báñez estima que la medida supondría un ahorro de más de 20.000 millones de euros, cifra con la que el sistema pasaría de estar en déficit a presentar superávit. El problema es que se generaría un agujero de igual tamaño en los Presupuestos Generales del Estado (PGE), y que tanto el PSOE como Podemos ya han mostrado su rechazo a esta medida porque consideran que debilita el sistema.

Nuevos impuestos

Precisamente para solucionar ese lastre en las cuentas públicas, una de las opciones que se han contemplado es la de crear un impuesto que subsane esta situación. Ahora, Podemos va más allá y asegura que esa nueva figura debería directamente «garantizar el futuro de las pensiones», tal y como explica María del Carmen Pita, secretaria segunda de la comisión del Pacto de Toledo y diputada de esta formación. «Lo imprescindible es que las pensiones sean dignas y que se revaloricen con el IPC, que es el índice que garantiza que no habrá devaluación. Y si para ello es necesario crear impuestos, que se creen», explica Pita.

 

Ciudadanos, en cambio, rechaza totalmente esta posibilidad. «Los impuestos no son la solución al problema de la Seguridad Social. Los trabajadores que hoy están en activo ya soportan la mayor carga tributaria de toda la historia de España, e implementar más impuestos no es una solución», sostiene Toni Roldán, portavoz de economía de este partido.

Eduardo Bandrés, director de Economía Pública y Bienestar de Funcas, tampoco se muestra partidario de crear nuevas figuras impositivas para este fin. «Se podría completar la financiación de la Seguridad Social con impuestos indirectos pero, en ningún caso, creemos que sea acertado generar nuevos impuestos», desarrolla Bandrés.

Plan de pensiones privado

Tanto el Banco de España como el Fondo Monetario Internacional (FMI) se han mostrado en más de una ocasión favorables a que se incentive la contratación de planes de pensiones privados. Luis María Linde, presidente del organismo supervisor, así lo afirmó en el Congreso de los Diputados. Y el FMI lo propuso, sin ir más lejos, en el mismo documento en el que avisó de la mencionada pérdida de poder adquisitivo que sufrirán los nuevos jubilados.

«El ahorro privado es una fuente lógica para reemplazar la reducción que sufrirán las pensiones públicas», afirma el Fondo, que añade: «El nivel de ahorro en productos financieros privados es relativamente bajo en España. Los activos de los fondos de pensiones privados ascienden a menos del 10% del Producto Interior Bruto (PIB) del país, mientras que entre las naciones que forman parte de la OCDE la media es del 37%». Por ello, la institución dirigida por Christine Lagarde pide al Gobierno que ofrezca incentivos fiscales para estimular la contratación de planes de pensiones privados, aunque también advierte de que las ventajas que se han ofrecido hasta el momento sólo han beneficiado a la parte de población con mayor poder adquisitivo.

Sin embargo, una buena parte de la población y de los partidos políticos muestran un gran rechazo a los planes de pensiones privados como vehículo indispensable para mantener el poder adquisitivo. Por ello, una alternativa intermedia podría ser la que apunta Bandrés: «Planes de pensiones de empleo, de empresas, no individuales». «Los planes de pensiones de empleo están presentes en buena parte de la Administración Pública, con una serie de aportaciones por parte de las respectivas Administraciones. Y las grandes empresas también tienen este tipo de planes», explica este catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Zaragoza. Por ello, propone crear «un marco normativo que estimule este tipo de planes de pensiones, ofrecer, por ejemplo, ventajas fiscales, facilitar el acceso a las pequeñas y medianas empresas e incluir este punto en las negociaciones de los convenios colectivos».

Retrasar la jubilación

Otra medida que muchos organismos nacionales e internacionales defienden, y que también ha sido fuertemente criticada, es elevar la edad de jubilación. Sus detractores consideran que supondría perder calidad de vida, tener menos años para disfrutar del retiro, y recuerdan que tras la última reforma de las pensiones ya se está llevando a cabo un progresivo retraso hasta los 67 años.

 

 

Los que apoyan la propuesta, en cambio, exponen que se está produciendo un relevante aumento de la esperanza de vida y que, por lo tanto, también es necesario alargar el periodo laboral. «La adaptación a los nuevos estándares de vida (la mayor esperanza de vida y el mejor estado físico de nuestros mayores), hace posible que pueda extenderse la edad de jubilación hasta una fecha cercana a los 70 años», asegura PwC en su informe Por un sistema de pensiones sostenible e inteligente. En este mismo documento, la consultora explica que «la modificación de ese parámetro es el que más trascendencia tiene desde el punto de vista económico, ya que tiene un doble efecto: se incrementa el periodo de cotizaciones realizado al sistema y se reduce el número de años de pago de las prestaciones del sistema público».

Elevar el periodo de cotización

La propuesta de elevar la edad de jubilación va siempre acompañada de otra para ampliar los años mínimos de cotización. Actualmente es necesario haber aportado al menos durante 35 años para tener derecho al 100% de la jubilación. Sin embargo, en otros países del entorno de España la cifra se eleva hasta los 40 años, dato que diferentes estamentos creen que es necesario igualar.

En este mismo sentido, hay muchas voces que defienden que el cálculo de la pensión se debe realizar teniendo en cuenta toda la vida laboral; que sería positivo elevar los años que se deben cotizar para tener acceso al 50% de la jubilación; y que, por supuesto, se deben endurecer las condiciones para poder optar a la prejubilación.

Transparencia

Bandrés y Roldán coinciden en que el sistema de la Seguridad Social debe ser más transparente, que es necesario que los trabajadores tengan información actualizada sobre cuál es la expectativa de pensión futura. «Hay un elemento central que es la transparencia. Tenemos que saber lo que vamos a cobrar en el futuro para tomar decisiones de ahorro en consecuencia», afirma el diputado de Ciudadanos.

Esta mayor transparencia también es una de las recomendaciones más habituales de Fedea, aunque en su caso la Fundación de Estudios de Economía Aplicada es partidaria de instaurar un sistema de cuentas nocionales. «Los sistemas de reparto de cuentas nocionales registran todo lo que el trabajador cotiza a lo largo de su vida laboral. La pensión de jubilación a la que tendrá derecho el trabajador se calcula en función de lo aportado durante toda su vida, que está registrado en dicha cuenta nocional, y de ciertas reglas que tienen en cuenta la esperanza de vida en el momento de la jubilación e incluso de algunas variables económicas relevantes para la sostenibilidad del sistema como la ratio entre cotizantes y jubilados o el crecimiento del PIB», explica el subdirector de Fedea, José Ignacio Conde-Ruiz.

Noticia extraída de El Mundo. 12/11/2017

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