Estas son las 3 modalidades que combinan jubilación y trabajo en España
26888
single,single-post,postid-26888,single-format-standard,et_monarch,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,vss_responsive_adv,qode-theme-ver-9.0,wpb-js-composer js-comp-ver-4.11.1,vc_responsive
jubilacion-activa

07 Feb Estas son las 3 modalidades que combinan jubilación y trabajo en España

07/02/2020

El desafío del envejecimiento de la población y la sostenibilidad del sistema de las pensiones también tiene su efecto en el mercado del trabajo en España, donde existen diversas modalidades que permiten combinar la jubilación y el empleo. El Banco de España llamó este jueves a profundizar en alternativa de este tipo, en un informe en el que trata la empleabilidad de las personas cercanas a la jubilación.

En la actualidad, la Seguridad Social ofrece tres grandes modalidades, condicionadas en cada caso por la casuística de cada trabajador y numerosas salvedades técnicas.

Parcial

Por cuenta ajena pueden acceder a la jubilación parcial, a partir de los 60 años, si están asociados a un contrato de relevo. Y a la edad ordinaria, si no existe ese tipo de contrato. Así, es posible compatibilizar un trabajo por horas con el cobro de la prestación por jubilación, reducida en proporción de la jornada de trabajo. Por tanto, el punto de partida es una persona en activo.

Flexible

En cambio, para acogerse a la modalidad de jubilación flexible es necesario ser pensionista. Como jubilado, vuelve a la actividad –de forma parcial– y puede percibir tanto un sueldo como la prestación, aminorada en relación inversa a la jornada de trabajo que se va a realizar.

Esta modalidad la pueden usar los jubilados que hayan conseguido un trabajo como asalariado, gracias a un contrato que suponga una reducción sobre la jornada completa de entre un 25 y un 50%. No es compatible con un trabajo por cuenta propia (autónomo) o una actividad laboral en el sector público.

Durante el tiempo que dure la relación contractual, se cotizará como cualquier otro trabajador. Cuando acaba el contrato, el jubilado vuelve a cobrar toda la prestación que le corresponde. En los últimos años, los cotizantes que se han adscrito a una jubilación flexible rondan los 3.500 y su pensión, los 800 euros.

Activa

Esta fórmula permite a los pensionistas que así lo quieran volver al mercado laboral como asalariados o autónomos. Para acogerse a la jubilación activa es imprescindible haber superado la edad ordinaria de jubilación y contar con una carrera de cotización completa –es decir, la pensión debe ser el 100% de la base reguladora–.

En este caso, el pensionista percibirá la mitad de la prestación reconocida desde el momento en el que empiece a trabajar. Si la actividad es por cuenta propia y acredita tener contratado al menos a un trabajador, no sufrirá una reducción en la cuantía de la pensión. En el caso de los asalariados, recuperarán el importe original de la pensión una vez finalizado el contrato.

A finales del 2018 había más de 50.000 jubilados con esta modalidad y la prestación media rozaba los 765 euros mensuales. En noviembre del 2019 (última cifra disponible) ya eran casi 58.500 personas.

Noticia extraída de La Vanguardia. 07/02/2020

No hay comentarios

Haz un comentario

Pin It on Pinterest

Shares
Share This