"Hay que garantizar el sistema, es un logro irrenunciable"
26284
single,single-post,postid-26284,single-format-standard,et_monarch,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,vss_responsive_adv,qode-theme-ver-9.0,wpb-js-composer js-comp-ver-4.11.1,vc_responsive
La Voz de Galicia

07 Ene «Hay que garantizar el sistema, es un logro irrenunciable»

07/01/2018

Fueron durante la crisis el sustento de muchas familias. Cuando el desempleo no dejaba de aumentar, ellos mantuvieron a los suyos con sus pensiones. Y eso que sus ingresos mensuales situaban y sitúan aún a muchos por debajo del umbral de la pobreza. Las pensiones de los gallegos siguen siendo las segundas más bajas de España. Si la media del país es de 1.107 euros, en Galicia está en poco más de 800. Solo Extremadura tiene pensiones más bajas. Además, la brecha entre hombres y mujeres es muy acusada. Hace un año, la diferencia entre sus nóminas era superior al 30 %. Si un jubilado gallego cobra 1.350 euros, una mujer en su misma situación no llega a mileurista. Se quedaría en los 930 euros, 400 menos.

Por todo esto, y muchas circunstancias más, los jubilados españoles sorprendieron hace unos meses a todo un país con sus protestas en las calles. Habían estado durante mucho tiempo callados, pero aquello se había terminado. Su principal problema: la reforma de las pensiones del 2013 que los abocaba a la famosa y criticada revalorización del 0,25 %. Sus protestas masivas en las calles hicieron que el Gobierno moviese ficha. Un movimiento que ha completado el actual Ejecutivo hace solo unos días. Las pensiones se revalorizan en base al IPC.

Valentín Tato vivió en primera persona esa movilización ciudadana como secretario xeral de la Unión de Xubilados e Pensionistas de UGT en Galicia y celebra esta última medida. «A subida segundo o IPC queda asegurada. Se hai unha desviación a final de ano cobrarase unha paga compensatoria. O 0,25 % provocaba unha importante perda de poder adquisitivo e de calidade de vida para os pensionistas, mesmo en momentos de crecemento económico. Era sen dúbida unha das nosas reivindicacións nese intenso período de mobilizacións que fixemos por toda España», explica.

De esta forma se ha retrasado la aplicación del factor de sostenibilidad, que ligaba las pensiones a la esperanza de vida, hasta el 2023. «El factor de sostenibilidad implica percibir una pensión menor ya que, a medida que aumenta la esperanza de vida, la cuantía de las pensiones se reduce. La revalorización por debajo del IPC supone una pérdida neta de capacidad económica de los pensionistas», añade el profesor Alberto Vaquero. El Banco de España ha sido solo uno de los reguladores que ha alertado sobre el gasto que supone vincular las pensiones al IPC y retrasar el factor de sostenibilidad. Apuntaba hace pocas semanas a un aumento del gasto anual de 0,1 puntos porcentuales del PIB entre el 2020 y el 2030 y un 0,3 del 2030 al 2040.

«Aínda así, estas non son as nosas principais reivindicacións. O primordial é garantir o sistema público de pensións, un logro social irrenunciable. Segue a ser necesario derrogar a reforma do 2013, causante de moitos dos males dos actuais pensionistas e que van padecer con maior gravidade os futuros xubilados», comenta Valentín Tato. Se refiere a la reforma que aumentó la edad legal de jubilación de los 65 a los 67 años, el incremento del período de cómputo para el cálculo de la base de los 15 a los 25 años y el aumento del número de años de cotización para conseguir el 100 % de la base reguladora de los 35 a los 37 años. «Máis da metade dos pensionistas galegos cobra menos de 600 euros e un terzo está por baixo do nivel de pobreza. As mulleres sofren con maior rigor a falta de recursos. Se a isto engadimos elementos coma os copagos farmacéuticos, o panorama é desalentador. Os pensionistas cumpren un importante papel social. Na crise, e agora mesmo, os pensionistas foron aqueles que amorteceron as consecuencias do paro, entre outros aspectos. Máis de 760.000 pensionistas, moitos con pensións mínimas, seguen sendo un puntal básico para moitas familias. A pensión media debería incrementarse ata que se iguale co salario mínimo», alega.

Desde UGT mantienen que los anuncios sobre la inestabilidad de las pensiones obedece a recomendaciones interesadas para que las pagas se bajen y se aumenten los planes de pensiones privados. «A maior parte dos traballadores teñen empregos de baixa calidade e salarios inferiores a 800 euros. Non chegan a fin de mes e non poden destinar unha parte do salario a un plan de pensións. O sistema debe facer fronte á incorporación dos integrantes da xeración do baby boom a partir do 2023. Con todo, case se vai duplicar o número de pensionistas no 2045. As pensións van representar o 12,5 % do PIB, unha porcentaxe que é entre 1,5 e tres puntos inferior ao que gastan países como Alemaña, Francia ou Italia. Os integrantes do Pacto de Toledo deben volver á negociación e ao consenso que garanta as prestacións no presente e no futuro. Debe ser tratado como un asunto de Estado», comenta. Por todo esto, Valentín Tato pone sobre la mesa una cuenta que, según UGT, equilibraría ingresos y gastos de cara al futuro. «A Seguridade Social debe deixar de pagar 16.000 millóns que non lle corresponden: 1.800 millóns de reducións de cotizacións ás empresas por estímulos ao emprego, 3.900 millóns por gastos de administración e funcionamento e 10.500 millóns correspondentes ao déficit de réximes e sistemas especiais, que deberían ser financiados con fondos dos Presupostos. Desaparecería practicamente o déficit», sentencia.

«Os traballadores non chegan a fin de mes. Non poden destinar parte do salario a un plan de pensións»

Noticia extraída de La Voz de Galicia. 06/01/2018

 

No hay comentarios

Haz un comentario

Pin It on Pinterest

Shares
Share This