Solo el Estado del bienestar puede combatir la desigualdad
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08 Ene Solo el Estado del bienestar puede combatir la desigualdad

08/01/2018

El Informe sobre la Desigualdad Global 2018* presenta proyecciones de la evolución de la desigualdad de ingreso y riqueza hasta 2050 en base a distintos escenarios. Si en el futuro las condiciones actuales se mantuvieran sin cambios, la desigualdad a escala mundial continuaría creciendo. Si, en cambio, todos los países siguieran, en términos de distribución del ingreso, una trayectoria similar a la que Europa experimentó en las últimas décadas, la desigualdad mundial podría reducirse, con simultáneos avances importantes en la erradicación de la pobreza a escala global.

La clase media mundial en términos de riqueza se reducirá si las condiciones actuales no cambian

El incremento de la desigualdad de riqueza en el interior de los países ha potenciado el crecimiento de la desigualdad de riqueza a escala global. Bajo el supuesto razonable de que la tendencia mundial puede ser captada por una combinación de China, Europa y Estados Unidos, entonces la proporción de riqueza controlada por el 1% más rico del mundo pasó de 28% a 33%, mientras que la del 75% de menor riqueza osciló alrededor de 10% entre 1980 y 2016.

De continuar las tendencias observadas en términos de distribución de la riqueza, la participación del 0.1% más rico del mundo entendido como una combinación de China, Europa y Estados Unidos, será equivalente a la de la clase media para 2050 (Figura E9).

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La desigualdad de ingresos mundial también se incrementará de no cambiar las condiciones actuales, incluso bajo supuestos optimistas al respecto del crecimiento de los países emergentes.

Esto no es, sin embargo, inevitable. La desigualdad mundial de ingresos  también  aumentará  si  los  países  persisten  en  la  trayectoria  que  han  mostrado  desde  1980, incluso asumiendo altas tasas de crecimiento en África, América Latina y Asia en las próximas tres décadas. Ésta se incrementará aún más si todos los países siguen la trayectoria de creciente desigualdad que Estados Unidos experimentó entre 1980 y 2016. Si, por el contrario, los países siguen la trayectoria europea, la desigualdad se reducirá moderadamente (Figura E10).

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La dinámica de la desigualdad en el interior de los países tiene un inmenso efecto en la erradicación de la pobreza a escala global. La evolución de los ingresos de la mitad más pobre de la población mundial puede variar para 2050 entre 4.500 y  9.100 euros anuales por adulto en función de la trayectoria de desigualdad que sigan los países (Figura E11).

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Los gobiernos deberían realizar inversiones que permitan reducir los actuales niveles de desigualdad de ingresos y riqueza y prevenir nuevos incrementos en el futuro. 

Se necesitan mayores inversiones públicas en educación, salud y protección medioambiental, tanto para combatir la desigualdad existente como para prevenir incrementos futuros. No será fácil, habida cuenta de que los gobiernos de los países ricos se han empobrecido y se encuentran muy endeudados. Reducir el endeudamiento público no es una tarea sencilla (varios mecanismos han sido empleados en el pasado: aumento de los impuestos progresivos, condonaciones de deuda, inflación), pero es central para mejorar la posición de partida de las generaciones jóvenes.

* El informe se basa en la recolección, producción y armonización de evidencia llevada a cabo por más de cien investigadores de cinco continentes, que contribuyen a Widworld y a la World Wealth and income database (por más información, visite www.wid.world/team). El Informe se basa en artículos académicos recientes escritos por: Facundo Alvaredo, Lydia Assouad, Anthony B. Atkinson, Charlotte Bartels, Thomas Blanchet, Lucas Chancel, Luis Estévez-Bauluz, Juliette Fournier, Bertrand Garbinti, Jonathan Goupille Lebret, Clara Martinez-Toledano, Salvatore Morelli, Marc Morgan, Delphine Nougayrède, Filip Novokmet, Thomas Piketty, Emmanuel Saez, Li Yang y Gabriel Zucman. Los análisis y conclusiones a las que llega el Informe reflejan la visión de los editores y no necesariamente de los investigadores involucrados.

Noticia extraída de CTXT. 03/01/2018

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