Anatolio Díez: "Malos tiempos vivimos cuando es necesario explicar lo obvio"
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07 Ene Anatolio Díez: «Malos tiempos vivimos cuando es necesario explicar lo obvio»

05/01/2022

Todos los años por estas fechas de finales del ejercicio, siempre renace nuestro poso infantil ese volver a la niñez, que para nosotros los mayores adquiere un mayor sentido, por haberlo vivido hace muchos años y encontrarnos ya en el ocaso de nuestra aventura vital, los recuerdos de la niñez, seguramente, son los más emotivos, reflejan mejor que otros esa lucha de toda una vida entre el deseo y la realidad, entre lo posible, lo que nos permiten hacer y lo necesario, lo que debemos hacer para cambiar este mundo injusto que nos toca vivir.

Uno de esos momentos de la niñez que rememoraba con anterioridad, quizás el más mágico, es sin duda la noche de los Reyes Magos, la cita ansiada, esperanzadora, para encontrar lo que días antes había solicitado en mi carta a sus altezas los Magos de Oriente y definitivamente descubrir si todo fue un deseo o una realidad.

Nuestra carta siempre va cargada de deseos: un mundo en paz, más solidario, un mundo justo e igualitario, un mundo más fraternal… Y salud, que nos devuelvan la que nos han robado, y aún quita el coronavirus, deseamos que vuelvan los que ya no nos acompañan, muchos de ellos víctimas de la ignominia de aquellos que no tuvieron la valentía de tomar las decisiones políticas necesarias para evitar el genocidio sufrido por nuestro colectivo en las residencias de mayores durante la ola más virulenta de la pandemia asesina que asola nuestro mundo, como no volverán, queridos Reyes Magos, al menos que su muerte no se quede solo en el recuerdo y sirva como ejemplo de lo que no debe hacerse, que sirva como ejemplo para que no vuelva a ocurrir nunca más.

Nuestras cartas a los Reyes Magos, siempre eran solidarias, lo recordáis, pedíamos para nosotros, pero también, para nuestro hermano pequeño que aún no escribía, para nuestra mama y nuestro papa, para los abuelos, y siempre partiendo de principios justos: hemos sido buenos y obedientes, hemos obtenido buenas calificaciones…

Hoy también partimos de principios, sin duda, diferentes, hoy exigimos un trato justo, sin privilegios, pero desnudo de todo edadismo, no queremos sentirnos marginados por alcanzar una etapa de nuestra vida a la que ojalá todo ser humano pudiera llegar.

Somos solidarios una vez más, queremos programas de actuación que acaben con la soledad, que traten con dignidad a las personas dependientes, una política de cuidados que tenga como centralidad a la persona, seguimos pensando que es necesario defender el sistema público de pensiones como elemento que garantice la seguridad económica de las personas cuando terminen su vida laboral o cuando desgraciadamente sufran un accidente o
fallezca un ser querido, en definitiva solidaridad intergeneracional necesaria para mantener nuestras conquistas y fortalecer el contrato social.

Os pedimos, queridos Reyes Magos, acabar con la pobreza y la desigualdad en la que malviven el 60% de quienes pertenecen a nuestro colectivo, hemos conseguido algunas mejoras, cuestión que seguramente debemos agradecerle a Papa Noel al Caga Tió o a Olentzero, el incremento de las pensiones, la auditoría de las cuentas de la Seguridad Social, con ampliación de las fechas para su elaboración…

Pero consideramos que son insuficientes si no van acompañadas de un blindaje jurídico del sistema público de pensiones y un plan delimitado en el tiempo y con presupuesto suficiente para conseguir que todas las pensiones estén por encima del umbral de pobreza como así lo señala la Carta Social Europea.

Bueno a pesar de la brecha digital, provocada por la pobreza, la falta de medios y la escasa formación de nuestro colectivo, brecha cada día más profunda y que carga sobre nosotros como una pesada piedra, hemos sido capaces de comunicarnos con vosotros una vez más y podréis apreciar, aunque hemos avanzado en edad, que seguimos siendo muy exigentes y ambiciosos a la hora de escribiros y describiros nuestras ilusiones, pero no olvidéis lo más importante, seguimos creyendo que podemos, entre todos, crear un mundo mejor, más libre, olvidando definitivamente las ataduras que quieren imponernos los populismos de extrema derecha, queremos construir un mundo más solidario, un mundo en paz, sin diferencias por edad, sexo, color de piel, ideología o religión, en definitiva creemos que un mundo diferente al actual es posible y necesario.

Artículo de opinión de Anatolio Díez Merino, Secretario General de UJP-UGT, publicado en 65 y más

Anatolio Díez
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