El lado oscuro de la hipoteca inversa
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26 Jun El lado oscuro de la hipoteca inversa

26/06/2022

La hipoteca inversa ayuda a complementar la pensión de jubilación, pero a cambio de un interés muy elevado y unas rentas bajas

Los jubilados a los que les cuesta llegar a fin de mes y son propietarios de una vivienda tienen en el mercado un producto financiero que les permite disponer del valor de su casa para complementar la pensión de jubilación, se trata de la hipoteca inversa.

Es un préstamo en el que la garantía es la vivienda. El jubilado recibe una renta vitalicia o un pago único y mantiene la propiedad del inmueble en el que puede seguir viviendo hasta que fallezca. Es entonces cuando sus herederos deben optar por pagar el préstamo o por renunciar a la propiedad de la casa.

No todo el mundo puede suscribir una hipoteca inversa. Se exigen una serie de requisitos como que el solicitante y sus beneficiarios tengan más de 65 años, sean dependientes o padezcan un grado de discapacidad superior al 33 por ciento.

Un mercado con potencial

Por el momento, la hipoteca inversa no ha tenido mucha aceptación en España. Según los últimos que se conocen, en 2019 solo se firmaron 149 hipotecas inversas, una cifra minúscula comparada con las más de 40.000 que se suscribieron el mismo año en el Reino Unido.

Sílvia Escámez, CEO de Finteca, cree que «se trata de un mercado que aún está verde en España, pero que tiene mucho potencial”.

Y más teniendo en cuenta que en nuestro país hay más de 9 millones de jubilados, de los que un 90 por ciento tiene una vivienda en propiedad.

Los pros y los contras de la hipoteca inversa

La hipoteca inversa provoca diversidad de opiniones. Para unos, como Enrique Devesa, profesor de la Universidad de Valencia e investigador del IVIE, se trata de «una alternativa más para aquellas personas mayores que no tienen ingresos suficientes y que disponen de una vivienda en propiedad».

También Julián Franco Mena, fundador y gerente de Más Vida, comercializadora de hipotecas inversas, considera que “se trata del único producto financiero que permite mejorar la calidad de vida de nuestros mayores sin que tengan que perder la titularidad de sus viviendas”.

Otras de sus cualidades residen en que “se trata de un producto regulado y transparente”, advierte Nuria López, directora de Hipoteca Inversa de Caser.

Unas rentas “bajas”

La hipoteca inversa también tiene sus defectos, como reconocen Eduardo Molet, consultor inmobiliario, y los responsables de la Asociación de Usuarios de Servicios Financieros (Asufin), que radican en unos altos intereses, que rondan el 5 por ciento, y en unas rentas bajas.

Molet ilustra este argumento con el ejemplo de una persona de 80 años propietaria de una vivienda valorada en 400.000 euros. Si decide contratar una hipoteca inversa recibiría una renta mensual de por vida de unos 800 euros al mes o 160.000 euros si opta por un pago único.

Señala que, en el caso de personas más jóvenes, de entre 68 y 70 años, propietarios de una vivienda tasada en 240 euros, recibirían 170 euros al mes. Por ello considera que para que una hipoteca inversa sea rentable, la vivienda tiene que tasarse por encima de los 200 mil euros.

Atribuye las bajas rentas ofrecidas a los propietarios a que las entidades financieras tasan las viviendas a la baja, a un 70 por ciento de su valor en el mercado.

Una deuda “muy alta”

Desde Asufin ofrecen otro supuesto, el de una persona de 70 años, con una vivienda valorada en 270.000 euros. «Recibiría entre 297 y 311 euros mensuales, cantidades muy reducidas respecto al valor de la vivienda», estiman desde la asociación.

Según sus cálculos, si la esperanza de vida media en España es de 83,3 años, en los 13,3 años de vida que supuestamente le queda al propietario recibiría como máximo el 18,4 por ciento del valor de la vivienda.

Si viviera más, el porcentaje será mayor, «pero siempre sería muy bajo para tener garantizada la recuperación del bien», inciden desde Asufin.

A su juicio, el problema de estas hipotecas es que «la deuda generada es grande». Volviendo al ejemplo, «si se quiere recuperar la vivienda, los herederos tienen que desembolsar entre 25.095 y 30.471 euros de más respecto a lo que ha recibido su propietario».

Noticia extraída de Finanzas.com. 26/06/2022

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